jueves, 16 de julio de 2009
lunes, 13 de julio de 2009
MAS INFO PLURINOMINALES
Asigna IEE 12 curules plurinominales a a 51 Legislatura del Congreso de Morelos
CUERNAVACA. El Consejo del Instituto Estatal Electoral (IEE) llevó a cabo ayer la asignación de las 12 diputaciones plurinominales a la 51 Legislatura del Congreso de Morelos, con lo que se confirmó que el priísta Guillermo del Valle Reyes se quedó sin su curul. Las diputaciones plurinominales locales quedaron en manos de los partidos Acción Nacional (tres), de la Revolución Democrática (tres), Verde Ecologista de México (dos), Convergencia (dos), del Trabajo (una) y Nueva Alianza (una).El Partido Revolucionario Institucional no tuvo acceso a plurinominal, pues dársela implicaría una sobre representación con relación al porcentaje de votación que obtuvo en la elección de diputados locales.En tanto, el Partido Social Demócrata se quedó a una décima de punto de obtener una diputación plurinominal.De este modo, la 51 Legislatura del Congreso de Morelos estará conformada por 15 diputados del PRI (todos uninominales), seis del PAN (tres uninominales y tres plurinominales), tres del PRD, del PVEM, dos de Convergencia, uno del PT y uno de Nueva Alianza.Los diputados plurinominales son: Luis Miguel Ramírez Romero, Juana Barrera Amezcua, Rufo Antonio Villegas Higareda (PAN), Rabindranath Salazar Solorio, Hortensia Figueroa Peralta, Fidel Demédicis Hidalgo (PRD), Tanía Valentina Rodríguez Ruiz (PT), Javier Estrada González, Karem Villegas Montoya (PVEM), Luis Arturo Cornejo Alatorre, Jessica María Guadalupe Ortega de la Cruz (Convergencia) y Othón Sánchez Vela (Nueva Alianza).De acuerdo al conteo total de la elección de diputados locales, el PAN obtuvo el 21.52 por ciento de la votación, el PRI el 28.02, el PRD el 15.95, el PT el 4.90, el PVEM el 8.47, Convergencia el 7.56, Nueva Alianza el 5.31 y el PSD el 2.99, es decir estuvo a una décima de punto para alcanzar una curul. Los votos nulos sumaron el 5.28.De los candidatos a diputados plurinominales destacan Luis Manuel Ramírez, secretario general del PAN en el estado; Rabindranth Salazar, ex alcalde de Jiutepec; Fidel Demédicis, quien repite; Javier Estrada, quien además de repetir en el cargo es presidente del PVEM; Luis Arturo Cornejo, ex presidente estatal del PRI y hoy militante de Convergencia, y Othón Sánchez.Asimismo, ayer el Consejo del IEE llevó a cabo la asignación de regidores a los 33 ayuntamientos de Morelos, siendo el PRI el que obtuvo el mayor número de posiciones, ya que se impuso en 15 municipios; el PAN en siete; PRD tres; Convergencia y PT dos; PSD y PVEM una.Entran como regidores del PRI por Cuernavaca Mario Alfonso Chávez Ortega, nieto de Lauro Ortega Martínez, ex líder nacional y ex gobernador de Morelos; Gustavo Petricioli Morales, hijo del Gustavo Petricioli Iturbide, ex embajador de México en Estados Unidos, ex director de Capufe, entre otros cargos, y Carlos Riva Palacio Than, hijo de Antonio Riva Palacio López, ex mandatario estatal.Junto con ellos van Guillermina Sánchez Cortés, Jorge Israel Meade González y Vera Carolina Sisniega Aspe.Acción Nacional metió como regidores por Cuernavaca a Marco Antonio Martínez Dorantes, Hortensia Ortiz Bersañez, Pablo Gustavo Aguilar Ochoa y Luis Alberto Salas Catalán.El PRD metió a Esau Alquisira Urióstegui y Manuela Sánchez López; el PT a Rigoberto
domingo, 12 de julio de 2009
3.3.6.- NO GUBERNAMENTALES
Una organización no gubernamental (tanto en singular como en plural ONG) es una entidad de carácter privado, con fines y objetivos humanitarios y sociales definidos por sus integrantes, creada independientemente de los gobiernos locales, regionales y nacionales, así como también de organismos internacionales.
Jurídicamente adopta diferentes estatus, tales como asociación, fundación, corporación y cooperativa, entre otras formas. Al conjunto del sector que integran las ONG se le denomina de diferentes formas, tales como organizaciones de la sociedad civil, sector voluntario, sector no lucrativo, sector solidario, economía social, tercer sector y sector social. Su membresía está compuesta por voluntarios. Internamente pueden tener un bajo o alto grado de organización. El financiamiento de actividades, generalmente, proviene de diversas fuentes: personas particulares, Estados, organismos internacionales, empresas, otras ONG, etc.
La expresión Organizaciónes no Gubernamentales (ONG) nació a raíz de la invitación recibida por algunas organizaciones sociales por parte de la ONU en la década de 1960, para asistir sus asambleas como invitadas. Dado que la ONU es una organización de estados se buscó diferenciar los niveles.
Las ONG tienen como radio de acción desde un nivel local a uno internacional. Cubren una gran variedad de temas y ámbitos que definen su trabajo y desarrollo. Dichos temas están relacionados con ayuda humanitaria, salud pública, investigación, desarrollo económico, desarrollo humano, cultura, derechos humanos, transferencia tecnológica, ecología ,etc.
No tratan de reemplazar las acciones de los Estados u organismos internacionales en sus correspondientes países sino de cubrir y ayudar en aquellas áreas en las cuales no existen política sociales o económicas, o bien cuando estas políticas resultan insatisfactorias para algunos grupos de la sociedad. También denuncian las infracciones de los gobiernos, la corrupción y los abusos.
Historia de las ONG [editar]Han existido aproximadamente desde el siglo XIX. Una de las más antiguas es la Cruz Roja. El reconocimiento formal de las ONG es a partir del artículo 71 de la Carta de las Naciones Unidas (1945):
El Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas podrá hacer arreglos adecuados para celebrar consultas con organizaciones no gubernamentales que se ocupen de asuntos de competencia del Consejo.
Además de participar del sistema de las Naciones Unidas, también lo hacen a nivel de los Estados nacionales que correspondan en calidad de observadores, consultores, ejecutantes de proyectos, como una forma de presión social ciudadana, etc.
Desde entonces el Consejo Económico y Social ha pasado de 41 ONG reconocidas con el status de consultivas en 1946 a unas 2350 ONG (2003). Número mucho mayor si se incluyen a las que actúan sólo a nivel local y regional.
A nivel local pueden ser creadas para ayudar a los niños de la calle, alfabetización, superación de la pobreza, facilitar el acceso a vivienda y bienes, realizar investigación social, educación popular, defensa del medio ambiente, defensa de los derechos de los consumidores, ayuda social, promoción cultural, integración social, entre muchas otras.
Tipos de ONG [editar]Una clasificación usada para los tipos de ONG, puede ser:
Organizaciones voluntarias
Agencias y organismos de servicios no lucrativos
Organizaciones comunitarias o populares
Organizaciones no gubernamentales para el desarrollo (ONGD)
Organizaciones de Inmigración
Algunas actividades a nivel internacional afrontadas por las ONG son:
Garantías de la aplicación de tratados internacionales humanitarios.
Promoción y denuncia de los abusos de los derechos humanos.
Vivienda social.
Ayuda humanitaria.
Protección del medio ambiente.
Laborales y medioambientales.
Cooperación para el desarrollo.
Ayuda a la infancia.
Ayuda y orientación a la Tercera Edad.
Inmigración.
Gestión de riesgos de desastres.
Comunicación para el desarrollo.
Participación ciudadana.
Organizaciones no gubernamentales en Argentina [editar]En total crecimiento. En el país hay actualmente alrededor de 60.000 ONG reconocidas y 380.000 personas trabajando en ellas. Y por año se distribuyen millones de dólares en ayuda comunitaria. De todos modos creo que puede crecer mucho más. Y ser más estable. Es que en el país la solidaridad se moviliza más cuando ocurre alguna catástrofe por fenómenos naturales como terremotos e inundaciones. En los últimos 10 años, influenciado por los medios de prensa que son unos grandes sostenedores de los movimientos voluntarios y sociales, se ha producido un cambio. La difusión de lo que hacen las ONG ha llevado a que cada día más gente dedique su tiempo a ayudar a quienes lo necesitan.
Jurídicamente adopta diferentes estatus, tales como asociación, fundación, corporación y cooperativa, entre otras formas. Al conjunto del sector que integran las ONG se le denomina de diferentes formas, tales como organizaciones de la sociedad civil, sector voluntario, sector no lucrativo, sector solidario, economía social, tercer sector y sector social. Su membresía está compuesta por voluntarios. Internamente pueden tener un bajo o alto grado de organización. El financiamiento de actividades, generalmente, proviene de diversas fuentes: personas particulares, Estados, organismos internacionales, empresas, otras ONG, etc.
La expresión Organizaciónes no Gubernamentales (ONG) nació a raíz de la invitación recibida por algunas organizaciones sociales por parte de la ONU en la década de 1960, para asistir sus asambleas como invitadas. Dado que la ONU es una organización de estados se buscó diferenciar los niveles.
Las ONG tienen como radio de acción desde un nivel local a uno internacional. Cubren una gran variedad de temas y ámbitos que definen su trabajo y desarrollo. Dichos temas están relacionados con ayuda humanitaria, salud pública, investigación, desarrollo económico, desarrollo humano, cultura, derechos humanos, transferencia tecnológica, ecología ,etc.
No tratan de reemplazar las acciones de los Estados u organismos internacionales en sus correspondientes países sino de cubrir y ayudar en aquellas áreas en las cuales no existen política sociales o económicas, o bien cuando estas políticas resultan insatisfactorias para algunos grupos de la sociedad. También denuncian las infracciones de los gobiernos, la corrupción y los abusos.
Historia de las ONG [editar]Han existido aproximadamente desde el siglo XIX. Una de las más antiguas es la Cruz Roja. El reconocimiento formal de las ONG es a partir del artículo 71 de la Carta de las Naciones Unidas (1945):
El Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas podrá hacer arreglos adecuados para celebrar consultas con organizaciones no gubernamentales que se ocupen de asuntos de competencia del Consejo.
Además de participar del sistema de las Naciones Unidas, también lo hacen a nivel de los Estados nacionales que correspondan en calidad de observadores, consultores, ejecutantes de proyectos, como una forma de presión social ciudadana, etc.
Desde entonces el Consejo Económico y Social ha pasado de 41 ONG reconocidas con el status de consultivas en 1946 a unas 2350 ONG (2003). Número mucho mayor si se incluyen a las que actúan sólo a nivel local y regional.
A nivel local pueden ser creadas para ayudar a los niños de la calle, alfabetización, superación de la pobreza, facilitar el acceso a vivienda y bienes, realizar investigación social, educación popular, defensa del medio ambiente, defensa de los derechos de los consumidores, ayuda social, promoción cultural, integración social, entre muchas otras.
Tipos de ONG [editar]Una clasificación usada para los tipos de ONG, puede ser:
Organizaciones voluntarias
Agencias y organismos de servicios no lucrativos
Organizaciones comunitarias o populares
Organizaciones no gubernamentales para el desarrollo (ONGD)
Organizaciones de Inmigración
Algunas actividades a nivel internacional afrontadas por las ONG son:
Garantías de la aplicación de tratados internacionales humanitarios.
Promoción y denuncia de los abusos de los derechos humanos.
Vivienda social.
Ayuda humanitaria.
Protección del medio ambiente.
Laborales y medioambientales.
Cooperación para el desarrollo.
Ayuda a la infancia.
Ayuda y orientación a la Tercera Edad.
Inmigración.
Gestión de riesgos de desastres.
Comunicación para el desarrollo.
Participación ciudadana.
Organizaciones no gubernamentales en Argentina [editar]En total crecimiento. En el país hay actualmente alrededor de 60.000 ONG reconocidas y 380.000 personas trabajando en ellas. Y por año se distribuyen millones de dólares en ayuda comunitaria. De todos modos creo que puede crecer mucho más. Y ser más estable. Es que en el país la solidaridad se moviliza más cuando ocurre alguna catástrofe por fenómenos naturales como terremotos e inundaciones. En los últimos 10 años, influenciado por los medios de prensa que son unos grandes sostenedores de los movimientos voluntarios y sociales, se ha producido un cambio. La difusión de lo que hacen las ONG ha llevado a que cada día más gente dedique su tiempo a ayudar a quienes lo necesitan.
3.3.5.- INTELECTUALES
Un intelectual es aquella persona que dedica una parte importante de su actividad vital al estudio y a la reflexión crítica sobre la realidad. La intelectualidad es el colectivo de intelectuales, agrupados en razón de su proximidad nacional (intelectualidad española, francesa, mexicana, argentina...) o ideológica (intelectualidad liberal, conservadora, progresista, nacionalista, comunista, fascista, libertaria, etc..).
El término "intelectual" es acuñado en Francia durante el Caso Dreyfus para designar al conjunto de personajes de la ciencia, el arte y la cultura que apoyaban la liberación del capitán judío Alfred Dreyfus acusado injustamente de traición. El termino está dotado socialmente de un valor de prestigio. Se entiende que esa actividad dedicada al pensamiento tiene una dimensión y una repercusión públicas que se consideran muy valiosas. El problema que se deriva de ello es que, en muchas ocasiones, la aplicación del término depende del grado de afinidad ideológica, política, etc. que tenga quien lo aplica con respecto de la persona que se esté considerando.
Intelectual orgánico [editar]En terminología marxista, particularmente desarrollada por Gramsci, la labor del intelectual es, bien la justificación ideológica de la superestructura político-ideológica existente, en beneficio del predominio social de la clases dominantes; bien su crítica, en beneficio de las clases dominadas. Sobre todo en éste último caso, el intelectual, aun proveniendo personalmente de una clase superior, puede optar por el compromiso con la condición de los más desfavorecidos, trabajando intelectualemente para ellos como intelectual orgánico, lo que incluye su desclasamiento. Así se entendería la posición del propio Carlos Marx. Es más habitual el caso contrario: el desclasamiento de un intelectual personalmente proveniente de una clase inferior que pasa a identificarse con los intereses de la clase dominante. Carlos Monsivais opina que los intelectuales de la derecha (que son relativamente escasos) con frecuencia apoyan fuerzas conservadoras [1].
Según José María Rosa[1]
Inteligentes, de intus legere ("leer adentro"), comprender, no es adjetivo a aplicar sin riesgo a los eruditos, lectores, viajeros o profesores que brillaban en los salones de los años veinte. La realidad no se lee: se siente, e –indispensablemente- se la acepta y uno se integra a ella, o se la rechaza por incompatibilidad de piel o conveniencias personales.
No obstante, el desprecio y la desconfianza por la condición del intelectual fue una constante del movimiento obrero en general y del comunismo en particular, sobre todo durante el estalinismo, en que el intelectualismo (término a no confundir con el intelectualismo entendido como actitud filosófica) era uno de los desviacionismos perseguidos y reprimidos mediante violentas purgas; oponiéndolo al obrerismo, la valoración de la condición de los que se habían formado en la lucha del movimiento obrero desde el trabajo manual. En el entorno de la española Dolores Ibárruri (La Pasionaria) durante su exilio en la Unión Soviética se acuñó la expresión, utilizada como insulto, intelectuales cabezas de chorlito. Otra similar, muy extendida, era tonto útil. También solía asociarse con el concepto genérico de pequeñoburgués.[2]
De un modo contrario, era elogiosa la expresión compañero de viaje, que no obstante, era también utilizada peyorativamente, sobre todo desde una óptica anticomunista. Propiamente hacía referencia a quien colaboraba estrechamente con el partido, aunque no militara en él.
Ética del intelectual [editar]El intelectual tiene como deber moral educar a todo aquel que se encuentre en contacto con él, sin herirlo. De esta manera lograría de manera efectiva el objetivo de enseñar al ignorante. El intelectual debe analizar de forma crítica y objetiva la realidad de los países y del hombre. Por lo tanto, el intelectual desarrolla su intelecto no como mera vanagloria, sino como una minúscula contribución al progreso del mundo. Muchas palabras, dichos y frases célebres de intelectuales de todos los tiempos han inspirado y seguirán inspirando a personas de una gran diversidad.
Labor del intelectual [editar]El intelectual medita, reflexiona, discurre, se inspira, goza, busca, investiga, analiza, discierne, desmenuza, razona, contrapone conceptos, filosofa, organiza las ideas, proyecta, imagina, especula, atribuye causas a los efectos y efectos a las causas, interconecta fenómenos... en fin, hace uso de las limitadas pero a su vez vastas capacidades de la mente humana.
Mientras se considera que el intelectual trasciende, el mediocre no lo hace. Por ello se plantea el problema: "¿Cómo libramos a los intelectuales de la mediocridad?" No es simple. Se reta a los intelectuales a que empleen su intelecto para resolver esta situación, que persiste no sólo en los intelectuales sino en las personas en general.
Una de las funciones que los intelectuales públicos deben desarrollar es, según Amitai Etzioni, cuidar de las "communities of assumptions" ("suposiciones colectivas") que sostienen los ciudadanos[cita requerida]. Además de ello, renovar, recrear, rehacer, reconstruir, abrir, imaginar o transformar esas asunciones sociales compartidas que, resistentes al cambio, tienden a rutinizar su existencia en términos de tradiciones establecidas. El intelectual, al abrirse a las interpretaciones alternativas de la realidad, amplía la perspectiva de los ciudadanos y trata de transformar el mundo mediante la palabra.
Por otro lado, Paul Berman ha señalado el problema que tiene para los intelectuales la pérdida de un público atento que escuche, como fueron en su momento escuchados Hanna Arendt, Theodor Adorno, Jean-Paul Sartre, Albert Camus, Bernard Shaw, Ortega y Gasset, etc.
Ambigüedad del término [editar]En España, podría entenderse que el filósofo Julián Marías ha merecido el calificativo de intelectual por una mayoría de conciudadanos. Sin embargo, al acercarse a ámbitos de la realidad más conflictivos, la falta de concordancia es más acusada. Muchos ciudadanos no dudarían en calificar a Ignacio Ramonet de intelectual debido a su labor periodística e ideológica de reconocido impacto e influencia en sectores progresistas; otros, debido precisamente a esa orientación ideológica, rechazarían el aplicarle tal calificativo sin dudarlo.
No existen, por tanto, criterios absolutamente objetivos para identificar como intelectual a nadie. Se trata de una palabra cuyo significado está matizado por percepciones sociales, lo que la convierten en inestable e imprecisa.
Un tema controvertido es el de si un intelectual debe entenderse como un personaje esencialmente crítico, al estilo de Octave Mirbeau, Jean-Paul Sartre, Noam Chomsky o de Edward Said, o bien se trata de un concepto que abarca una mayor amplitud de actividad. Sea como fuere, parece que la tendencia a la crítica y a la adopción de puntos de vista fuertemente normativos resulta consustancial al intelectual: un elemento común a todos los intelectuales es que su pensamiento trata de producir efectos en el mundo. En este sentido, pensar de ese modo, pensar activamente, intervenir mediante la reflexividad, exige replantear, ver las cosas desde otro punto de vista, contribuir a legitimar o deslegitimar ciertas prácticas e instituciones y, en definitiva, poner en cuestión el discurso y el mundo que viene dado.
El término "intelectual" es acuñado en Francia durante el Caso Dreyfus para designar al conjunto de personajes de la ciencia, el arte y la cultura que apoyaban la liberación del capitán judío Alfred Dreyfus acusado injustamente de traición. El termino está dotado socialmente de un valor de prestigio. Se entiende que esa actividad dedicada al pensamiento tiene una dimensión y una repercusión públicas que se consideran muy valiosas. El problema que se deriva de ello es que, en muchas ocasiones, la aplicación del término depende del grado de afinidad ideológica, política, etc. que tenga quien lo aplica con respecto de la persona que se esté considerando.
Intelectual orgánico [editar]En terminología marxista, particularmente desarrollada por Gramsci, la labor del intelectual es, bien la justificación ideológica de la superestructura político-ideológica existente, en beneficio del predominio social de la clases dominantes; bien su crítica, en beneficio de las clases dominadas. Sobre todo en éste último caso, el intelectual, aun proveniendo personalmente de una clase superior, puede optar por el compromiso con la condición de los más desfavorecidos, trabajando intelectualemente para ellos como intelectual orgánico, lo que incluye su desclasamiento. Así se entendería la posición del propio Carlos Marx. Es más habitual el caso contrario: el desclasamiento de un intelectual personalmente proveniente de una clase inferior que pasa a identificarse con los intereses de la clase dominante. Carlos Monsivais opina que los intelectuales de la derecha (que son relativamente escasos) con frecuencia apoyan fuerzas conservadoras [1].
Según José María Rosa[1]
Inteligentes, de intus legere ("leer adentro"), comprender, no es adjetivo a aplicar sin riesgo a los eruditos, lectores, viajeros o profesores que brillaban en los salones de los años veinte. La realidad no se lee: se siente, e –indispensablemente- se la acepta y uno se integra a ella, o se la rechaza por incompatibilidad de piel o conveniencias personales.
No obstante, el desprecio y la desconfianza por la condición del intelectual fue una constante del movimiento obrero en general y del comunismo en particular, sobre todo durante el estalinismo, en que el intelectualismo (término a no confundir con el intelectualismo entendido como actitud filosófica) era uno de los desviacionismos perseguidos y reprimidos mediante violentas purgas; oponiéndolo al obrerismo, la valoración de la condición de los que se habían formado en la lucha del movimiento obrero desde el trabajo manual. En el entorno de la española Dolores Ibárruri (La Pasionaria) durante su exilio en la Unión Soviética se acuñó la expresión, utilizada como insulto, intelectuales cabezas de chorlito. Otra similar, muy extendida, era tonto útil. También solía asociarse con el concepto genérico de pequeñoburgués.[2]
De un modo contrario, era elogiosa la expresión compañero de viaje, que no obstante, era también utilizada peyorativamente, sobre todo desde una óptica anticomunista. Propiamente hacía referencia a quien colaboraba estrechamente con el partido, aunque no militara en él.
Ética del intelectual [editar]El intelectual tiene como deber moral educar a todo aquel que se encuentre en contacto con él, sin herirlo. De esta manera lograría de manera efectiva el objetivo de enseñar al ignorante. El intelectual debe analizar de forma crítica y objetiva la realidad de los países y del hombre. Por lo tanto, el intelectual desarrolla su intelecto no como mera vanagloria, sino como una minúscula contribución al progreso del mundo. Muchas palabras, dichos y frases célebres de intelectuales de todos los tiempos han inspirado y seguirán inspirando a personas de una gran diversidad.
Labor del intelectual [editar]El intelectual medita, reflexiona, discurre, se inspira, goza, busca, investiga, analiza, discierne, desmenuza, razona, contrapone conceptos, filosofa, organiza las ideas, proyecta, imagina, especula, atribuye causas a los efectos y efectos a las causas, interconecta fenómenos... en fin, hace uso de las limitadas pero a su vez vastas capacidades de la mente humana.
Mientras se considera que el intelectual trasciende, el mediocre no lo hace. Por ello se plantea el problema: "¿Cómo libramos a los intelectuales de la mediocridad?" No es simple. Se reta a los intelectuales a que empleen su intelecto para resolver esta situación, que persiste no sólo en los intelectuales sino en las personas en general.
Una de las funciones que los intelectuales públicos deben desarrollar es, según Amitai Etzioni, cuidar de las "communities of assumptions" ("suposiciones colectivas") que sostienen los ciudadanos[cita requerida]. Además de ello, renovar, recrear, rehacer, reconstruir, abrir, imaginar o transformar esas asunciones sociales compartidas que, resistentes al cambio, tienden a rutinizar su existencia en términos de tradiciones establecidas. El intelectual, al abrirse a las interpretaciones alternativas de la realidad, amplía la perspectiva de los ciudadanos y trata de transformar el mundo mediante la palabra.
Por otro lado, Paul Berman ha señalado el problema que tiene para los intelectuales la pérdida de un público atento que escuche, como fueron en su momento escuchados Hanna Arendt, Theodor Adorno, Jean-Paul Sartre, Albert Camus, Bernard Shaw, Ortega y Gasset, etc.
Ambigüedad del término [editar]En España, podría entenderse que el filósofo Julián Marías ha merecido el calificativo de intelectual por una mayoría de conciudadanos. Sin embargo, al acercarse a ámbitos de la realidad más conflictivos, la falta de concordancia es más acusada. Muchos ciudadanos no dudarían en calificar a Ignacio Ramonet de intelectual debido a su labor periodística e ideológica de reconocido impacto e influencia en sectores progresistas; otros, debido precisamente a esa orientación ideológica, rechazarían el aplicarle tal calificativo sin dudarlo.
No existen, por tanto, criterios absolutamente objetivos para identificar como intelectual a nadie. Se trata de una palabra cuyo significado está matizado por percepciones sociales, lo que la convierten en inestable e imprecisa.
Un tema controvertido es el de si un intelectual debe entenderse como un personaje esencialmente crítico, al estilo de Octave Mirbeau, Jean-Paul Sartre, Noam Chomsky o de Edward Said, o bien se trata de un concepto que abarca una mayor amplitud de actividad. Sea como fuere, parece que la tendencia a la crítica y a la adopción de puntos de vista fuertemente normativos resulta consustancial al intelectual: un elemento común a todos los intelectuales es que su pensamiento trata de producir efectos en el mundo. En este sentido, pensar de ese modo, pensar activamente, intervenir mediante la reflexividad, exige replantear, ver las cosas desde otro punto de vista, contribuir a legitimar o deslegitimar ciertas prácticas e instituciones y, en definitiva, poner en cuestión el discurso y el mundo que viene dado.
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